martes, 23 de diciembre de 2008

El gurrumín!

Este post tiene por finalidad que vayan conociendo a mi familia.

Por eso, les presento, por orden INVERSO de aparición, al más chiquito de los Pin.
Se llama Santiago, y es mi sobrinote hijo de Facundo y Celeste.

Bueno, nada más por hoy.
La próxima: Violeta Pin (mi ahijada!)

Saludos

jueves, 11 de diciembre de 2008

Sobre la inseguridad. Recomiendo leer

Siempre discuto por el tema inseguridad. Pasaba con el ya no tan célebre pseudo ingeniero Blumberg (al que le mataron a un hijo, guarda, no me burlo de su dolor).
Pasa hoy con el profesor, el ingeniero, el pibe que salía de cenar con sus hijos, y todos los hechos violentos que la prensa muestra con un ensañamiento tan brutal como el de los delincuentes.

Decía, siempre discuto porque parece que a uno no le duele. Parece porque en realidad, si uno piensa que le tocan un hijo, o a su familia, quiere matar al hdp que se cruzó en su vida. Eso es el dolor, personal, íntimo, incurable. Nada tiene que ver con el nazi de Feimann y radio 10 invitando a marchas, ni con el patético gobernador Scioli, ni con los Ricos, los Patis, y los salvadores de la derecha que creen que si pueden mandar de por vida a un pendejo a la cárcel, la vida está solucionada.
Hace poco lei un artículo (quizás lo subí al blog y todo) algo asi como que los ricos armaron un modelo que excluia al 75% de la gente, y no quieren las consecuencias nocivas del modelo. Que verdad!
Hay que agarrarse. Creamos una sociedad de excluídos. No valoramos su vida, y nos horroriza que ahora vengan por la nuestra.
No hay countries, no hay seguridad privada, no hay policía, ni cárcel que nos pueda librar de esta, la sociedad que nosotros mismos creamos. Nuestro Frankeinstein.

Dejo artículo de Lanata en Crítica para compartir.
"Empezamos por el final" por J. Lanata
Discutimos la cárcel para nuestros jóvenes. Estamos empezando la discusión por el final. Al Estado argentino le preocupa la edad en que una persona puede ser imputable para castigarla. Como política hacia la juventud suena bastante pobre, ¿no? Nadie discute cómo educar, becar, trabajar, ayudar, formar a los jóvenes. Sólo cómo encarcelarlos. El delito parece ser una cuestión de azar, de geografía, de horarios (¿o de raza?). Se cree que si la población carcelaria subiera de 60.000 a 3.000.000, el delito terminaría. Algo así como que la población dispuesta a violar el derecho a propiedad o a la vida es estable, y se trata de identificarla, procesarla y ponerla a resguardo de por vida. Actuamos frente a los jóvenes como si ellos hubieran hecho el mundo; ellos y no nosotros. Tenemos hijos por azar, para que vivan nuestra vida, porque se pinchó el forro, porque ya es hora, porque creemos que unen a una pareja desunida, porque sí y porque –a veces– queremos tenerlos y son fruto del amor por alguien. Después, los tiramos en el colegio, pensando que es en ese sitio donde van a educarlos. Como el Estado desprecia a los maestros, hacemos lo propio: si un profesor aplaza a nuestro inocente niñito, decidimos que la culpa es del autoritarismo escolar, de la burocracia, del ministerio, pero jamás de la dulce palomita. Nos calificamos “amigos” de nuestros hijos cuando ellos esperan, en silencio, que seamos sus padres. Les transmitimos nuestros sueños: nada mejor que “salvarse”; la vida a veces da batacazos y se trata de esperarlos: esforzarse no vale la pena. Les dejamos absolutamente claro que tener es mejor que ser: un Mini Cooper, unas Nike, un buzo de GAP, un culo divino y un par de piernas largas (porque también se pueden tener personas). Les hacemos “sentirse parte”: de los vips, las tarjetas de crédito platino, el pase libre. Les exigimos que sean lindos, que estén despiertos y se muestren divertidos. Les vendemos drogas al efecto (¿o los jóvenes se las venden a sí mismos?) y después perseguimos a los más pobres por usarlas. Un día, el Dr. Frankenstein notó que el monstruo no lo obedecía. Y comenzó a temerle. Por supuesto, ya era tarde. ¿Es ésta una apología de los pibes chorros? Nada más lejano. Estoy diciendo que ninguna película se empieza a ver por el final. Si alguna vez discutimos las condiciones que generan la delincuencia, o la promueven, podríamos pensar en terminar con ella. Nos asusta que roben. Que roben en una sociedad que sólo condena a los pobres que roban. Nos asusta que maten. Eso los vuelve imprevisibles. ¿Quién les venderá las armas? ¿Otros jóvenes o los adultos? Nos paraliza que no le den importancia alguna a la vida. ¿Le damos, nosotros, importancia a la vida de ellos?

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Documento Juventudes.

Hoy hace 25 años asumía Alfonsín.
Pese a nacer en la peor dictadura, mi generación ha vivido su adolescencia y juventud en democracia, igual que los que son todavía más jóvenes.
Somos pues, hijos de la democracia, y como tales no sabemos vivir nuestra vida de otra manera.
Sin persecuciones, en libertad, votando y puteando, participando si queremos.

Por eso, quería subir al blog un documento que realizaron las juventudes políticas del país. Sin distinciones.
Acá lo dejo:

JUNTOS POR LA DEMOCRACIA"1983-2008. Ayer, hoy y siempre las juventudes políticas renuevan su compromiso con la democracia y el futuro de la Argentina"Nosotros, jóvenes de distintos partidos políticos y grupos sociales nos reunimos fraternalmente para festejar los 25 años de democracia.Crecimos gozando de los beneficios de la libertad, pero somos concientes de los desafíos que resta encarar. Con dolor reconocemos la pobreza y la exclusión. También somos concientes del descrédito de la política y del escepticismo de una parte de la sociedad.Fuimos testigos de una crisis profunda, así como de la lucha de un pueblo que demostró que todo es posible con fe y esperanza. Reconociendo los esfuerzos, la lucha política y las heridas aun abiertas, sin renegar de nuestro pasado renovamos el compromiso con nuestro país y nuestro pueblo.Ante esta realidad creemos necesario plantear la discusión de las cuestiones centrales que no admiten postergación, respetando la pluralidad y fomentando la cultura del encuentro, donde el diálogo posibilite lograr los acuerdos básicos para el bien común de las generaciones venideras.Apostamos por la revitalización de los partidos políticos como instituciones fundamentales del sistema democrático, así como de las organizaciones gremiales, movimientos sociales y estudiantiles que nutren la vida en sociedad canalizando las necesidades del pueblo. Asimismo, creemos en el fortalecimiento de la calidad de las instituciones republicanas que permitan la equidad y transparencia en el accionar del estado.Creemos que es posible lograr ese país que soñamos y merecemos. Aquel en donde a ningún hermano le falte alimento, salud ni educación. Donde cada ciudadano pueda acceder al trabajo que le permita desarrollarse dignamente, donde reine la justicia social y el acceso igualitario a las oportunidades. En donde nuestra soberanía, medio ambiente y recursos naturales estén celosamente resguardados, como premisas fundamentales para consolidar el desarrollo sustentable.Porque no reconocemos victoria ni descanso en una nación donde quede un hermano excluido, y porque más allá de nuestras banderas políticas somos todos argentinos.JUVENTUD RADICAL - JUVENTUD PERONISTA -JUVENTUD PASRTIDO SOCIALISTA - JUVENTUD COALICION CIVICA - JOVENES PRO - JUVENTUD RECREAR - JUVENTUD SINDICAL ARGENTINA - FEDERACION UNIVERSITARIA ARGENTINA - PASTORAL SOCIAL
Nota del autor del blog: Dicen que a solamente 3 de cada 10 jóvenes le importa vivir en un estado de derecho. Dicen que uno sólo suele darse cuenta de las cosas verdaderamente importantes que tiene cuando las pierde. Que no nos pase!
Saludos!